Los Emmys se olvidan de Mad Men

La noche del 20 de septiembre de 2015 se recordará como la noche en  la que Juego de Tronos pasaba a la historia de los premios Emmy al conseguir 12 estatuillas en una única temporada, superando a El Ala Oeste de la Casa Blanca y los 9 galardones de su primera temporada. Todo un hito para una serie de corte fantástico en una entrega de premios poco dada a salirse por la tangente, y que precisamente se salió al conceder tantos galardones a la ficción de HBO.

Aunque muchos de nosotros recordaremos esa misma gala como la noche del ninguneo a Matthew Weiner y a Mad Men. La serie de AMC se despedía en la 67ª edición de los Emmys de las entregas de premios y tan sólo pudo rascar la limosna de la crítica (e incluso tuvo que arrastrarse) convertida en premio para Jon Hamm (JUSTICIA), quedándose a las puertas del reconocimiento en su cierre.

Jon Hamm sube al escenario para recoger el Emmy a Mejor Actor en Drama

Pero, ¿se merecía ese ninguneo Mad Men?  

Por todos es sabido que Matthew Weiner tiene fama de ogro, fama que le ha podido acarrear muchas enemistades que a la postre hayan llevado a que su serie no lograse obtener el reconocimiento que otra ficción de la casa sí tuvo el año pasado, Breaking Bad.

Y es que ése era nuestro palo ardiendo. Mad Men estaba en su último año y parecía, sólo lo parecía, que esta vez sí lo conseguiría, que sería una de esas series que con su última temporada se despiden por todo lo alto, que este año lograría que sus actores principales, guiones y serie acaparasen los premios y portadas de revistas y blogs. Sólo fue un espejismo, y nosotros unos ilusos. Desde que se dejó de premiar a la serie de los publicistas de Madison Avenue hemos venido reclamando algo que nunca iba a suceder.

Peggy Olson sigue sin creérselo

Nos creímos nuestros propios embustes y convencimientos de que este era el año de Hamm, de Weiner, de Moss y  Hendricks. Estábamos tan embelesados con la presentación del Carrusel de Kodak que no vimos a ese ejército de caminantes blancos acercarse peligrosamente a las puertas del éxito. Ese éxito, que con una puñalada tan George R.R. Martin, tan Guardia de la Noche cabreada con su líder, le han asestado los Emmy a Mad Men.

Pobre Joan Harris.

Mad Men es una serie que ha marcado una época en la televisión, un icono y referencia cultural que se mantendrá a lo largo de los años en nuestras retinas, y a la que nos remitiremos en múltiples ocasiones cuando dialoguemos de buenas series. Ése es el legado de Matthew Weiner. Por su parte Jon Hamm nos lega a Don Draper, un impostor que a todos nos cautivó hasta el último momento, y un gran speech de despedida. Namaste Don.

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Publicado por

israelvlopez

Un clásico, me gustan las series, vi Twin Peaks siendo casi un bebé, me pasé la adolescencia enganchado al Plus gracias a Friends, en House encontré la acidez que me caracteriza y Breaking Bad me parece una obra maestra. Devoro patatas fritas y gané en Spoiler disfrazado de Sherlock, lo típico.

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